Hablar de función ejecutiva es hablar de una parte muy importante de nuestro cerebro. Los lóbulos frontales.
Tiene que ver en todo lo relacionado con el control de la cognición; con la regulación de la conducta, y del pensamiento.
Vamos a ver una definición teórica actual:
"...es el constructo cognitivo usado para describir conductas dirigidas hacia una meta, orientadas hacia el futuro, que se consideran mediadas por los lóbulos frontales. Incluyen la planificación, inhibición de respuestas prepotentes, flexibilidad, búsqueda organizada y memoria de trabajo. Todas las conductas de función ejecutiva comparten la necesidad de desligarse del entorno inmediato o contexto externo para guiar la acción a través de modelos mentales o representaciones internas".
(Ozonnoff, Strayer, Mc Mahon y Filloux, 1994, p.1015. Tomado de Simarro, L.)
- Planificación
Organizar un plan con secuencias de acción, tener o seguir un argumento, recordar otros momentos. - Flexibilidad
Cambiar la manera de actuar, en función de cómo cambie la situación. - Memoria de trabajo
Saber los pasos a seguir mientras ocurre algo, durante la acción. - Inhibición
Saber interrumpir una respuesta que antes se podía hacer de forma automática.
¿A qué todo lo que acabamos de enumerar les resulta difícil y costoso a nuestros niños con TEA?
Pues eso es lo que tenemos que enseñarles a aprender. ¿Cómo? ¡Con nuestra ayuda! Aquí van algunas propuestas:
- Objetivos muy secuenciados.
- Ir de lo fácil a lo difícil, siempre,... ¡poquito a poco!
- Ayuda por nuestra parte, ¡haremos de monitorizador durante el tiempo que haga falta!
- Tareas cortas, con éxito inmediato, reforzadas de inmediato.